10 razones para abrir una franquicia

Actualizado el 9 de mayo de 2021

Arrancar con un proyecto, llevar una idea a la práctica y hacer realidad un nuevo negocio son objetivos que satisfacen a cualquiera. Las franquicias son precisamente uno de los principales recursos a la hora de comenzar. Hoy veremos 10 razones para abrir una franquicia.

A veces, la falta de experiencia, el miedo al fracaso o la propia inestabilidad de un sector del mercado hacen que el proyecto se tambalee, impidiendo que podamos incluso arrancar con nuestro negocio.

Para este tipo de problemas existe un modelo de negocio llamado franquicia, una forma peculiar de dar los primeros pasos sobre seguro y con una serie de garantías que irás conociendo a medida que avances en el texto.

 

Qué es una franquicia y qué implica contar con ella para tu proyecto

Quizá estés pensando en abrir tu nueva tienda, en lanzarte al mundo de la restauración con un concepto diferente o incluso alquilar el local de debajo de tu casa y abrir una pequeña cafetería.

Sin embargo, la falta de liquidez, tu inexperiencia y la competencia podrían arruinar cualquier esfuerzo por conseguir tus objetivos. Más aún cuando tu marca todavía carece de reputación y reconocimiento por parte de la sociedad.

¿Cómo evitamos todo esto? Contando con una franquicia. Con un modelo de negocio que, según el tipo y las condiciones del contrato, logrará abrirte muchas más puertas de las que imaginas.

Y todo gracias a que trabajarás con el nombre de una firma ya conocida, dispondrás de sus recursos y tendrás a una clientela fija que ya conoce tu producto o servicio, por lo que sabrás perfectamente cómo cubrir sus necesidades.

 

1.  La consolidación de una marca

Al montar una franquicia tendrás la ventaja que otros no contemplan y después lamentan. Hablamos de tu posición en el mercado, de la facilidad que tendrás a la hora de recibir clientes dado que tu marca ya se conoce.

Evitar empezar de cero implica saltarse muchas piedras en el camino. Cuando una marca ya está consolidada es mucho más sencillo dar los primeros pasos con seguridad y sin miedo al fracaso.

 

2.  Una franquicia es un modelo que funciona

Nadie garantiza la viabilidad de un negocio más allá de unos años vista, sin embargo, cuando una empresa decide crear franquiciados y expandir su marca es porque ésta funciona perfectamente.

Esto equivale a que la unión con esa firma garantizará tu éxito mucho más que si optas por empezar desde cero. Una empresa que ofrece la posibilidad de ceder sus derechos es siempre una oportunidad para lanzarte a por tu proyecto.

 

3.  Recursos y formación por un objetivo común

Ser un franquiciado tiene sus ventajas, tanto a la hora de contar con la maquinaria necesaria para arrancar con el negocio como por la formación, ya que ambas partes acuerdan siempre un programa previo para enseñar a conducir el negocio.

Pensemos que, tanto el franquiciado como el franquiciador, desean que la empresa sea solvente y rentable. Los objetivos por obtener beneficios son comunes, algo realmente interesante de cara a tus objetivos.

 

4.  Soporte al negocio en todo momento

Una de las ventajas de trabajar con una franquicia es la experiencia que ésta puede aportar a tu negocio. En caso de duda o problema con un determinado proceso, la empresa matriz siempre puede echarte un cable.

Esto no limita ni mucho menos tus capacidades como franquiciado, sino que ofrece una oportunidad efectiva para resolver un problema con personal cualificado y experimentado precisamente en tu sector.

 

5.  Marketing al servicio de tu negocio

Normalmente, las empresas grandes que ofrecen su franquicia, cuentan con un equipo profesional de marketing encargado de establecer las diferentes acciones y estrategias para promocionarse.

Tu negocio no tendrá que preocuparse por cómo anunciarse ni qué ofertas lanzar, aunque siempre existe la posibilidad de lanzar tus propias promociones, el marketing y sus especialistas siempre son la mejor opción para hacerte crecer.

6.  La empresa franquiciadora estudia la mejor ubicación para tu negocio

Aunque siempre dependerá del tipo de acuerdo que alcancen ambas partes, la empresa franquiciadora puede proporcionar la documentación y estudios necesarios para enseñarte cuáles son las zonas más interesantes para comenzar con tu negocio.

Es una muy buena manera de descubrir el potencial de una zona, con estudios personalizados que determinen su posible eficiencia y rentabilidad. Así no tendrás que arriesgarte en elegir un local que únicamente se condicione por su coste en el alquiler.

 

7.  Reducción de riesgos

Trabajar bajo el nombre de una empresa mucho más grande y potente siempre permite ampararse a sus derechos y obligaciones. Esto se traduce en una mayor maniobrabilidad, tanto en el arranque del proyecto como en sus gestiones.

Además, trabajar bajo una marca ya conocida, proporciona una reputación ante proveedores y demás clientes que, de cualquier otra forma, podría generarte un encarecimiento de la materia prima así como de los gastos.

 

8.  Financiación más asequible

En la actualidad, abrir un negocio requiere tiempo y dedicación, al igual que un buen capital que permita comprar y alquilar todo lo necesario para tu proyecto.

Encontrar financiación se ha convertido en un reto solo al alcance de unos privilegiados. Para un banco, estudiar un caso que viene avalado por una marca tan importante y conocida como es tu franquiciador, siempre será un punto extra.

 

9.  Inversión inicial mucho más reducida

Siguiendo la línea de la anterior ventaja, comenzar con una franquicia puede requerir una inversión mucho más baja que de no contar con ella.

Hay firmas que disponen todo el material, además de la formación y la materia prima, a cambio de una cuota de entrada perfectamente asumible si lo comparamos con otros proyectos similares donde habría que empezar sin apoyo.

10. Total autonomía, sin jefes

Uno de los principales motivos por los que la gente emprende es precisamente por evitar tener la figura de un jefe. Tomar las decisiones conlleva una responsabilidad, pero también evita tener malas experiencias con superiores.

En una franquicia tendrás total autonomía para gestionar tu negocio, algo que resulta muy interesante para poder tomar la mejor decisión.

Ahora que ya conoces las 10 razones para abrir una franquicia, es hora de ponerse manos a la obra y entrar a valorar todos los demás aspectos. Tanto las ventajas como las desventajas y retos a los que tendrás que enfrentarte.